Es la tarde del 6 de diciembre. Como dice mi compañero Javier Bergia, para los que trabajamos de noche, en Diciembre, siempre es de noche, siempre está oscuro. Yo ya sabéis, los que os dejáis caer por este blog, que por imperativos laborales, tengo que levantarme tarde, y entre que desayunas, te duchas, te arrastras un poco por los sillones de la casa, y miras dos o tres veces por la ventana – esos son mis ritos matutinos- , cuando te das cuenta ya no hay luz del sol. Sin embargo, no se si tal vez sea por la costumbre, o bien por que es una elección personal, a mi el mes de Diciembre me gusta asi, anochecido y con las calles y las casas llenas de bombillas de colores, que anuncian que pronto será Navidad. Además ese olor especial, que desprenden las casas calientes combina perfectamente con esa penumbra iluminada artificialmente. Son tardes tranquilas, en las que el frió y la incipiente anochecida te empujan hacia la casa, y allí empiezas esos ritos de preparación para las fiestas, como sacar y limpiar las figuritas del Belén, sacar los adornos del árbol y lústralos bien para que brillen, preparar esas bandejas llenas de nueces, castañas, polvorones y turrón, que no solo nos animan la vista, sino que desprenden un aroma dulzón,, mitad canela, mitad miel, que hacen que nuestra casas parezca la casita de chocolate del bruja de Hansel y Gretel.
Hoy como os decía, al principio del blog, es día 6. Es un día que marca muchas cosas, celebramos la Constitución Española, aunque como yo vengo de tradición cristiana, no se bien como se celebran estas fiestas laicas, que por supuesto también son necesarias. Pero como las celebraciones son necesarias, quizás para conmemorar que hoy hace 27 años que tenemos esta Constitución, que tal vez deberíamos llamar La Pacifica, nada mejor que reflexionar sobre ella. Creo, además que debemos prepararnos para despedirla. La pobre no da para más, y es normal. Hace 27 años, cuando nació esta chica pseudo progre, transitiva y pactista, las cosas en este país eran bien distintas. Salíamos de largos años de oscurantismo y dictadura, y aunque muchos lo nieguen, esta chica pseudo progre, transitiva y pactista, también fue afectada de alguna manera por esa rémora, de la que todos los que vivimos esa época no estamos exentos, porque cada uno vive la historia que le ha tocado vivir, y por muchos esfuerzos que se hicieran para que esta “Consti”, naciera al margen de la dictadura, no fue posible del todo. Ayer decía que esta Carta Magna, fue hecha al margen de la mujer, de los trabajadores, de las necesidades sociales e incluso de las nacionalidades. No se podía hacer más, pero ahora han pasado 27 años, y aunque su texto es una magnifica declaración de intenciones, con eso no nos basta a los ciudadanos de este país del siglo XXI, ya que las realidades son profundamente distintas, en múltiples facetas. Esta España nada tiene que ver con la de 1978 y además ahora ya no hay retazos de la dictadura marcando la vida política. Por eso ahora que somos maduros democráticamente hablando debemos cambiar la Constitución, y adecuarla a los tiempos y las situaciones actuales. Si no lo hacemos, estaremos cerrando en falso, mirando hacia otro lado, y dejando que situaciones como los nacionalismos se deterioren llevándonos al caos mas absoluto. Creo que en este tema la derecha se equivoca en profundidad, si hay en nuestro país una realidad federal, hay que reconocerla e instrumentarla para todos, no solo para los catalanes, y como decía ayer, también mi compañeroBernardo Souviron, no hay que tener miedo a las palabras, sino a los hechos, y tal vez hay que desmitificar y rebajar las dosis de temor que producen palabras tales como Estado Federal, o naciones o Federación de Estados. Yo he vivido en los Estados Unidos, y allí puedes ser de Wisconsin o de Alabama, que son estados federados de la Unión, y no hacer que el sentimiento de ser Estadounidense quede mermado. Igualmente en Alemania, se puede ser Bavaro y Aleman, sin que un término anule al otro. Por eso creo que tal vez sea bueno que de una vez por todas destapemos esa olla a presión, que como decía mi amigo Senillosa, que en paz descanse, esta cerrada en falso con todo el vapor dentro, y organicemos nuestro país, de manera que todos tengamos satisfechos nuestros derechos territoriales. Esto es solo un aspecto de todo lo que hay que modificar en nuestra Carta Magna, por que no olvidemos la realidad de la inmigración, el desarrollo de la mujer en la sociedad, el conocimiento absoluto de nuestros derechos como ciudadanos, y por supuesto ese articulo tan molesto, que hace alusión a la corona, en el que los derechos de los varones siguen prevaleciendo sobre los de las mujeres, y no lo digo por la estabilidad de la futura monarquía, sino porque lo bien hecho bien esta, y lo demás son parches y remiendos, que por cierto, como hemos podido ver no llevan a ninguna parte.
En fin creo que hoy vamos a celebrar la Consti, con una despedida. Ahora es labor de todos, no solo del PSOE, y del PP, que por cierto deberían llegar a un entendimiento en cuanto a modificaciones de la Constitución se refiere, sino también de los ciudadanos que debemos manifestar a nuestros representantes cuales son nuestros deseos para crear la nueva sociedad española, ese marco en el que van a vivir nuestros hijos.
Y ahora os dejo, porque huele a tortitas. Alguien en la cocina esta haciendo la merienda, y mientras sigo pensando en como será próxima Constitución, saco brillo a las bolas del árbol, y alineo las figuritas del Belén, me voy a comer unas tortitas con nata, y un cafelito con leche, para celebrar este día, y porque no, para celebrar que después de 27 años puedo contarlo. Son las siete de la tarde. No llueve en Madrid y la temperatura exterior es 10 grados. Feliz día de la Constitución amigos.
Si vd. que escribió anteriormente, es el profesor Bernardo Souvirón, es para mi un honor, el que mi comentrario sea el siguiente al suyo. de todas formas: Feliz Navidad. Bernardo
Hace cincuenta y cinco años, que dos canciones tuvieron un éxito arrollador, una de Jorge Sepulveda: Mirando al Mar, y la otra: España no hay más que una.
Si algunos levantaran la cabeza, vaya navidad que les ibamos a dar, con la de \"España no hay más que una\".
Y todo esto pasa, cuando son las 17,37 Hora Ferroviaria