El la miró como si no la conociera. “Te estás volviendo mala y en el pecado tendrás la penitencia”. Ella mostró su cara, esta vez sonriente. “He tenido tanta penitencia, que ahora puedo pecar lo que me de la gana hasta que muera, tengo que compensar la balanza”. Se volvió, caminó hasta la puerta, y atravesándola, la cerró despacio... para no volver jamás.
Son las diez menos cuarto de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 22 grados.
01-09-07.