![]() |
|
|
Me gusta violar leyes![]() Me gusta violar leyes. No leyes cualquiera, simples, cotidianas, de código civil o de circulación. Esas no tienen mérito alguno y sí una considerable peligrosidad para los demás. No, prefiero irme a las grandes normas y saltármelas una por una. Por ejemplo, yo siento un goce especial cada vez que violo la ley de la oferta y la demanda; me gusta elegir aquello que nadie quiere, aquello que el mercado no valora o no demanda. Porque el mercado se confunde muchas veces y deja en el fondo de su canasta a personas y cosas de gran valor, aunque el embalaje esté algo dañado, o sucio, o ni siquiera venga envuelto. Y sobre todo, es que me gusta todo aquello que no se puede comprar, que no se vende, que no está en el mercado, sino en la Vida. Me gusta violar la ley del más fuerte, más que nada porque para ello solo hay que tener una pizca de inteligencia y poco más. Con la mía, me alcanza, justito, pero me alcanza. La variante de esta norma que son los artículos de “porque yo lo digo”, “vosotros no sabéis quien soy yo y el poder que tengo” o “aquí mando yo y os vais ir todos a la puta calle”, me producen especial placer, pues cuando me los paso por el forro de mi santa voluntad, me entra una risa de difícil control, que por cierto últimamente me cuesta ya reprimir en publico. Como digo esa ley se viola con inteligencia, conocimiento e información, y por supuesto con la practica de la escritura y su posterior publicación en Internet. Todos tenemos cadáveres en el armario, unos los sacamos hace tiempo y los pasamos por la incineradora, pero otros aun los guardan con mucho celo y temor, con lo cual la mejor manera de saltarse esa ley del más fuerte, es desempolvarles el muerto y exponérselo al publico, para que aprendan de una vez por todas que la unica fuerza que merece la pena es la fuerza del cariño. De todas formas, la ley que más me gusta saltarme es la ley de la Gravedad y levantarme en el aire, sobre el suelo y sus miserias, sobre lo cotidiano y sus rutinas, sobre las ruinas de los poderosos, y soñar libremente, sin las ataduras del buen orden, ese orden que unos cuantos dicen que es orden, pero no es ni más ni menos que sometimiento. 04-03-06. Comentarios » Ir a formulario
Muchas veces las leyes son como las telarañas; los insectos pequeños quedan prendidos en ella; los grandes la rompen. Somos esclavos de la leyes para poder ser libres. La mejor ley es la de TALION, Ojo por ojo y diente por diente, claro que los de treinta años y un dia, se iría al Garete o al Pairo. Entiendo, luego razono, que todo el comentario se podria basar en la letra de una canción cuya letra es: Con dinero y sin dinero hago siempre lo que quiero, y mi palabra es la ley. Son las 17,47 Hora Ferroviaria Fecha: 04/03/2006 17:49.
Tengo en mi mente una frase que dice lo siguiente: QUIEN TIENE MANDO, MANDA. Fecha: 04/03/2006 17:54. Autor: ana y carmen gracias hija por el articulo, nos da mucho animo, ya sabes lo que te contamos y lo mal que lo estamos pasando, pero como tu dices, todo se pasa. Gracias por todo Marta Fecha: 05/03/2006 22:38.
Hola Marta, soy Oscar. No hago un comentario a cerca de tu artículo, que me ha encantado, por cierto. Te escribo para agradecer tus comentarios al libro que escribí el año pasado "Todos nacemos vascos" junto a mis compañeros. Los he leído hoy, google no entiende de fechas y nos pone el anzuelo cuando le apetece pescar. Sin más, gracias y me alegro de haber descubierto tu página. Fecha: 07/03/2006 22:42. |
martanauta.com o la vida en redMe han ofrecido ser el número uno de la derecha, pero prefiero seguir siendo un cero a la izquierda. Si quieres escribir o chatear: martanauta@gmail.com Un poco de orden |