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Un poema![]() La verdad es que no esperaba esto. Yo, ya no espero nada, solo me mantengo, eso si me mantengo de pie y con la mirada alta. Algunos dicen que miro por encima del hombro, pero lo que no saben es que una vez fui miope y por eso levanto la nariz, para ver mejor, a lo lejos, que las distancias cortas me dan miedo. El caso es que Antonio, alguien que no se quien es, ni donde vive, ni lo que come, ni con quien juega, ni donde se esconde, ni prácticamente en que trabaja, me ha escrito un poema en su blog. Un poema grande, lleno de vida y de inquietudes, al que por supuesto, dada la pequeña medida de mis cosas, no podré nunca corresponderle ni en la misma dimensión, ni en otra que se le aproxime, porque tengo mi parte de poeta, totalmente seca y asfixiada por esa tarea a la que me entrego cada día, llamada supervivencia. Siempre es un halago. Todos tenemos nuestro ego, y aunque el mío sea mucho más pequeño, infinitamente más pequeño, que el de Sarkozy, hoy ha crecido casi hasta tres centímetros, y lo tengo aquí sentado mirándome con cara de sorna, diciendo: “Ves tonta, que poco caso me haces, siempre hay gente que se acuerda de ti, y que presta atención a lo que dices, a lo que escribes, a lo que cuentas, si te fijaras en mi más a menudo…” Bueno ya está bien. Ahora voy a guardar mi ego en la caja para guardar egos, una caja que ha de tener más de tres candados, y voy a ir a mi trabajo. Claro que hoy llegaré con cara de estreno, con esa cara que guardo para los domingos y para ocasiones señaladas, y tal vez, en la clandestinidad que da el secreto, leeré de cuando en cuando, más de una vez ese poema. Gracias Son las tres de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 23 grados. Además, hace buen tiempo.
08-05-07. Comentarios » Ir a formulario
Mira, te prometen cientos de poemas. Enhorabuena y gracias. Eso es que te los mereces. Solo unas palabras ahora, que te supongo ya zascandileando en los aledaños de las ondas, velando armas/micrófonos. Me he quedado un poco (más) con cara de palo y tu respuesta merece más; pero qué quieres en este diario empujar de la vida llevo dos días toledanos, de esos que ni suspiros ni risas ni sonrisas ni notas. Marta merece un poco más. A lo mejor mañana puedo seguir soñando con princesas y poetas-poetisas. Las palabras -eso lo sabes mejor que yo- nunca vienen solas, traen una larga familia (progenie) de usos y valores. Por eso jugar con palabras es como hacer una ensalada de frutas: siempre alimentan sin engordar. Esta mañana (no se lo digas a nadie, ni siquiera a esos 100.000 lectores posibles) jugaba en la confortable silla de una sala noble de reuniones -mientras estaba muy conspicuo reunido- en un gerundio mágico para empezar mi nueva aprotación en esta especie de diario virtual o no en el me hallo: BLOGUEANDO, sí,sí, blogueando, que es gerundio del verbo bloguear; porque ahora tu y yo y ella y él y ellos podemos bloguear sin cuidado alguno por el inmenso oceano de la red. Gracias por bloguear conmigo y a ver si tenemos suerte y podemo seguir blogueando mucho tiempo, para que a lo mejor, quién sabe, se nos unan otros blogueadores que blogueen por estos espacios virtuales en los que los blogs se reproducen por esporas de sílabas. Blogueemos, Marta, blogueemos mientras seamos libres para hacerlo, mientras somos capaces de sacar a pasear un minuto nuestro ego para volver a guardarlo en esa caja en la que guadamos los egos y a veces los alteros; esa caja especial en la que caben los peces de colores de los que me hablò un día Lola. Te hablaré de Lola ( que no bloguea demasiado pero que sabe muchas palabras y gerundios) ese milagro sevillano y loco. la noche ha caido ya de lleno. En el fondo de mi paisaje este mar sigue susurrando a los despiertos. Algo me dice que Marta, sonrie tres centímetros por encima de la linea de su micrófono. no llueve, Marta, y el termómetro marca 24 grados en esta medianoche en la que escribo. Fecha: 10/05/2007 00:10. |
martanauta.com o la vida en redMe han ofrecido ser el número uno de la derecha, pero prefiero seguir siendo un cero a la izquierda. Si quieres escribir o chatear: martanauta@gmail.com Un poco de orden |