De pronto alguien te recuerda que hay canciones, que tenías olvidadas. Esta es una de ella. Se había quedado encerrada en algún pliegue de mi memoria, y hoy, de pronto, como pasan las cosas buenas, o como deberían pasar, ha vuelto a sonar.
Son las siete menos cuarto de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 27 grados. Como me gusta esta canción y cuanto tiempo hacía que no la escuchaba.