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Un campo dificilEsta tarde he jugado al golf en un campo difícil, muy difícil. Es la segunda vez que juego, pero parece que hoy hay ido mejor la cosa. He “cumplido”, aunque para mi eso de cumplir, es poco, porque se que puedo hacerlo mucho mejor. Mientras jugaba, y ya que hoy iba más relajado el tema, he pensado sobre unos cuantos asuntos. Una de las cosas por las que me gusta tanto jugar al golf, es por que mientras juego pienso bastante, y se me ocurren cosas, que generalmente, con las prisas de los días que pasan incesantemente unos detrás de otros, y sin dejar respiro, no se me pasan por la cabeza. Así que mientras jugaba he llegado a la conclusión que la vida es como un campo de golf. Parece una frivolidad ¿Verdad?... Pues no lo es tanto. A algunos les toca siempre jugar en campos fáciles, donde basta lanzar la bola hacia la calle, y sea cual sea el punto donde caigan, la bola es jugable y pueden seguir avanzando hasta el green. No hace falta arriesgar, no hace falta ser muy preciso, ya que generalmente la calle es ancha, y una vez llegado al green, que suele ser plano y reducido, con un par de paths, la bola está en el hoyo. Sin embargo a otros nos toca siempre jugar en campos de más dificultad, como en el que jugué esta tarde, donde no basta con lanzar la bola a calle, hay que ponerla en un sitio exacto y determinado, porque cualquier otro es injugable. Hay que mirar la calle desde el tee de salida, estudiarla, medirla, y saber donde hay que poner la bola cada vez. Cada golpe tiene que ser muy pensado, ya que solo hay un punto de la calle, donde puede ir la bola, y por si fuera poco, cuando llegas a green, la dificultad aun es mayor, ya que son greenes imposibles, enormes, llenos de desniveles que complican aun más la partida, y generalmente rodeados de bunkers, en los que si caes, difícilmente te recuperas. La diferencia entre el primer y el segundo caso, radica en el reto. Y así es la vida, si uno vive jugando en el campo fácil, seguramente cuando pase un tiempo, cumplirá su handicap y poco más, pero al no haber superación , terminará por aburrirse, y seguramente abandonará el juego, no solo el del golf, si no también el de la vida. Si intentas jugar cada vez, en un campo difícil, cada partida será un reto, y ese reto, no solo hará que bajes tu handicap, si no que en el caso de la vida sentirás que estas viviendo, que algo se mueve dentro de ti, y la satisfacción de tres o cuatro golpes buenos, te compensará aunque vayas perdiendo la partida. Yo sigo viviendo en el campo difícil, por que es lo que me ha tocado, y en la vida no se elige un campo u otro, y además, seguramente sigo perdiendo la partida, pero esos “golpes de vida” los buenos, los que das de vez en cuando, compensan con creces y te hacen sentir bien por dentro. No obstante siempre se puede hacer mejor. Claro que cuando una ha jugado mucho tiempo en campos de vida difíciles, echa de menos los fáciles, porque de vez en cuando relajarse no está nada mal, sobre todo cuando ya van pasando los años, y una se ha superado a si misma ya miles de veces A ver si hay suerte y me toca alguna vez jugar en un campo fácil, lo mismo hasta me gusta. Son las diez de la noche. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 30 grados. Y ahora voy a salir a cenar y a divertirme, que ya está bien de pensar tanto, o tal vez sea solo que me ha dado mucho sol en la cabeza. 12-07-07. Comentarios » Ir a formulario
Yo al golf jugue una sola vez, pues le daba a todo menos a la pelota, y para colmo, el "Maestro" que tenia le llamaba "JOYO" al "HOYO" y terminé cabreado y no le di con el palo de milagro. Son las 22,13 Hora Ferroviaria Fecha: 12/07/2007 22:13. |
martanauta.com o la vida en redMe han ofrecido ser el número uno de la derecha, pero prefiero seguir siendo un cero a la izquierda. Si quieres escribir o chatear: martanauta@gmail.com Un poco de orden |