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Todos los niños y niñas de mi edad
La gente que tiene mi edad – que no diré – descubrimos los idiomas a base de tararear canciones. No entendíamos prácticamente nada de lo que cantábamos, pero sentíamos y percibíamos algo muy fuerte cuando, mientras la melodía se deslizaba de fondo, nosotros hacíamos esfuerzos por seguir una letra incomprensible, pero que nos llenaba de fuerza. Aquellas canciones de Los Beatles o de Francoise Hardy decoraban nuestros pequeños amores de juventud, y procuraban nuestros incipientes momentos íntimos, cuando aun ni siquiera sabíamos lo que era intimidad, ni amor, ni ausencia, ni melancolía. Eran canciones y eran poemas perfectamente explícitos para nosotros, y aunque seguramente los eruditos, mantienen que para entender de música o de poesía hay que leer, escuchar y estudiar profundamente los textos, aquellas melodías intraducibles, por que no existía Internet, ni los traductores automáticos, ni teníamos los conocimientos suficientes para poder entender de una manera precisa lo que cantábamos o lo que leíamos en las carátulas de los vinilos, hacían que todos los niños y las niñas de mi edad nos dejáramos invadir por la cadencia, el ritmo, la sonoridad de cada verso y de cada nota, para luego,…, luego soñar. La poesía no necesita traducción, sino lectura, y la música solo necesita sentirse. Hace dos días escuche, mientras hablaba por teléfono, que sonaba la voz de Francoise Hardy, y de repente me vino a la memoria Tous les garçons et les filles, y como no, me puse a tararearla. Ahora, por supuesto, se lo que dice la canción – con el tiempo aprendí inglés, francés y otras cosas – pero el caso es que cuando la canto no pienso jamás en el significado de las palabras que la forman. Sin embargo, si que ese tímido tarareo, me ha devuelto a un mundo de sensaciones fantásticas que poblaron mi vida hace ya tiempo. No son recuerdos precisamente de personas, sitios, lugares o cosas, eso ya pasó. Es la memoria de las sensaciones, de lo que se llama sentir, y que con la edad y las circunstancias vamos olvidando peligrosamente para centrarnos en el espacio de lo conveniente, lo preciso y lo cotidiano. Volver a sentir es algo maravilloso, y para aquellos que piensen que ya no son capaces, que su corazón está mediatizado por la rutina, les aconsejo escuchar y recordar esas canciones que les hicieron brillar los ojos y que una multitud de pájaros les bailara en el estomago. Eso es la resurrección. Eso es volver a estar vivos, y es una experiencia muy recomendable. Son las once y media de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 29 grados. 28-07-07. Comentarios » Ir a formulario
¿Por que las mujeres no dicen la edad que tienen? Partiedo de la respuesta : De que no le sale de la Puerta de Toledo. Dentro del capítulo puerta, están Portalones, Cancelas, Puertecitas y cuevas sin puertas. Aunque dice una compañera de R.N.E. : Que envejecer es vivir, lo dificil es llegar a mayor, le llamo mayor a los que tenemos mas de veintinueve años, y no miento pues con los noventas cumplidos, se tiene más de veintinueve. Resumiendo: Que Marta cuando sea mayor, le aplicare aquel refran, Que quien tuvo y retuvo, mantuvo. Son las 20,35 Hora Ferroviaria Fecha: 30/07/2007 20:35. |
martanauta.com o la vida en redMe han ofrecido ser el número uno de la derecha, pero prefiero seguir siendo un cero a la izquierda. Si quieres escribir o chatear: martanauta@gmail.com Un poco de orden |